ni siquiera todo el dinero del mundo y toda la gente que está para atenderla pudo salvarla de que apareciera en frente de la gente con la cara llena de polvo. Uno nunca debe salir de su casa sin antes mirarse al espejo porque no hay nada más importante que lo que nuestros propios ojos ven y la gente puede ser tan maliciosa que aun viéndote con lo que sea colgándote de la cara ni siquiera tienen la intención de decir, hey, mira lo que tienes ahí.

Y ella creyendose que se veía hot…
